EL DEBER, 4 DE MAYO DEL 2001
LOS AFECTADOS POR DESBORDE DEL RÍO GRANDE EN PACAY PIDEN AYUDA
Riada. La carretera a Trinidad, zona Los Troncos, está en peligro de ser cortada
Rómulo Limache. Montero
Unas 85 familias de la comunidad de Puerto Pacay, ubicada en la banda Este de Río Grande, municipio de San Julián, se encuentran abandonadas y sin recibir la ayuda que requieren de parte de la Prefectura y de su Alcaldía para evitar que las aguas del río terminen con la comunidad. En la última crecida del Río Grande, las aguas carcomieron la banda donde está ubicado el caserío hasta hacer desaparecer cerca del 50 por ciento de las viviendas. El hecho ocurrió el pasado 20 de abril cuando el río se llevó la escuela y está a poco de tumbar la capilla que se encuentra a cuatro metros del borde, que cada día va cediendo ante el permanente golpe de las aguas. Lo que más llama la atención es que los pobladores pidieron ayuda a las autoridades y no han recibido una respuesta favorable, dijo Julián Cazón Mogro, corregidor de la comunidad. El problema puede agravarse debido a que la carretera a Trinidad por la ruta Okinawa-Los Troncos, puede ser cortada por la fuerza de las aguas, si no se actúa de inmediato. La solución la dan los habitantes de la zona, que están dispuestos a trabajar en la excavación de un canal para reencauzar el curso del río. Según el corregidor, basta un trabajo en una longitud de 200 metros que podría ser ejecutado en 15 días, con 20 trabajadores por día, que demanda no más de 7.500 bolivianos en alimentación para los grupos de trabajo. Puerto Pacay es habitada por 85 familias dedicadas a la venta de pescado y transporte de productos de una banda a otra del río y en menor escala a la producción agrícola para autoconsumo. Unas 30 familias perdieron sus viviendas, cultivos y animales. Luis Alberto Gómez, jefe de la unidad pecuaria de San Julián, luego de realizar una inspección, pidió la dotación de carpas, alimentos y agua potable, asistencia médica y la reubicación de la comunidad en otra zona más segura, donde también se pueda construir una escuela nueva. La Alcaldía de San Julián ha previsto para la presente gestión un presupuesto de 50.000 bolivianos, destinados a la expropiación de terrenos para el asentamiento humano de Puerto Pacay, el mismo que deberá ser ejecutado en agosto y septiembre. Los comunitarios, están dispuestos a trasladarse y confían en que la comuna de San Julián cumpla con lo previsto, pero necesitan asegurar su permanencia en el lugar, sin sufrir las inclemencias del tiempo y la amenaza del río.